Esquinas con historia...

Paraná del 1900. San Martín y Urquiza y un relato de como se vivían los bares en ese momento. Escrito por el periodista Jorge Riani

"Antes de que oscurezca el tiempo, existió otra vida. Todavía no se había producido la matanza de los sueños, ni la deserción de la alegría, ni la apresurada certificación de muerte de las ideologías, ni la abolición de la esperanza. La muerte todavía no había emprendido su vuelo rasante y desorientador. Ocurrió antes de que las palabras desempleo, recesión y Cavallo ocupen los espacios en blanco que quedaron cuando en las charlas dejaron de mencionarse esperanza, cambio y futuro.
Todo ese tiempo está encerrado en alguna foto y nada más. Y en alguna crónica que intenta mostrar cómo se vivía cuando había espacio para la diversión. Cuando los bares oficiaban de lugar común de todos aquellos que iban a sacarle brillo a la vida, por el solo gusto de vivirla bien.
Hay altares custodiados por sillas, ventanales que sirven para ver cómo es la vida, allá afuera, sin nosotros. Se precian de ser vulgares e inocentes pero detrás de esa imagen esconden la complejidad de un lugar sagrado. Así son los bares. Antesala de una excursión montada al pensamiento de clientes solitarios, que perfuman con sorbos de café un momento de intimidad. Confesionarios de parejas que hurgan en el laberinto de los sentimientos. Estadios donde los amigos juegan el juego de la amistad, con sus dosis de cosa seria, divertida y necesaria.
La gente va al bar a conjurar contra los tormentos de un tiempo cargado de pánico. Va para estar sola o para encontrar compañía. Para pelearse o para enamorarse. Para llorar en silencio o reír sin reparos." - Jorge Riani para su libro Relicario