Un día como hoy, 8 de Febrero, pero de 1920

Un día como hoy, 8 de Febrero, pero de 1920, fallecía en Santa Fe el maestro Manuel P. Antequeda quien realizo una prolífica labor educativa en Entre Ríos.


La prolífica labor desarrollada por Manuel Pacífico Antequeda a través de toda una vida consagrada a la educación, impone a las generaciones presentes el deber de rendir el merecido homenaje de reconocimiento a este maestro que siguiendo las huellas de Sarmiento, trazó surcos profundos en la historia de la enseñanza argentina y sembró la semilla de la ciencia, la verdad y el amor a la Patria, cuyos frutos integran el patrimonio moral y cultural de la Nación.

Luego de realizar sus estudios primarios en la ciudad de Mendoza, se trasladó a la provincia de Entre Ríos, ingresando a la famosa Escuela Normal de Paraná, en la que tuvo condiscípulos de la talla de Alejandro Carbó, Leopoldo Herrera, Pío Caballero y Julio Leonidas Aguirre.

En esa escuela obtuvo el título de Maestro Normal en 1878 y de Profesor Normal en 1879, recibiendo el diploma correspondiente, junto a sus once compañeros de promoción, de manos de Don Domingo Faustino Sarmiento.

Despues de comenzar su labor educativa en San Juan donde cumple funciones de director de la enseñanza y ministro, sigue tu trabajo en Entre Rios donde es nombrado director general de escuelas y presidente del Consejo General de Educación donde desarrolla una activa y fecunda labor. Crea una nueva y eficiente legislación escolar y se enfrenta de firme la solución del problema de la edificación de locales para escuelas logrando que se construyeran no menos de cien edificios oficiales. Crea la escuela normal de maestros rurales "Alberdi", la escuela técnica del hogar en Paraná, el taller industrial; el servicio de escuelas flotantes para la población escolar de las islas del Delta, entre otros mucho logros.

En una semblanza publicada en 1910, se dice de él: "En nuestro concepto su labor más descollante la ha realizado en Entre Ríos que en materia de educación común se ha colocado a la vanguardia de las demás provincias hermanas y el nombre del profesor Antequeda estará perennemente unido al de sus progresos escolares. Es que este ilustrado educacionista conoce y siente vivamente las necesidades del pueblo; en materia educacional, y está animado de un espíritu práctico y una entereza de carácter que lo conducen derechamente al elevado fin que persigue".

A partir de 1914 desempeño tareas en Mendoza y en Buenos Aires y, retirado de la docencia, en 1918, por razones de salud, murió como había previsto: "pobre, casi en el desamparo, después de haber manejado millones".

El 9 de febrero, sus restos fueron trasladados a Paraná y cobijados en la noble tierra entrerriana, a la que dedicara los mejores esfuerzos de su vida, siendo despedidos por el doctor Guillermo Uriburu y el profesor José María Jaime.

Una frase de este último, pudo haber sido el mejor epitafio para su tumba: "Es más lo que hizo, que lo que dejó por hacer".

Fuente: Archivo de Entre Rios y Wikipedia