Etapa final de la estabilización de la barranca del Parque Urquiza

La intervención en la arteria que soportó el desmoronamiento de barrancas en el Parque Urquiza constituye el tramo final de la obra de estabilización, para la rehabilitación del paso público. El Intendente Sergio Varisco destacó que desde el inicio de la gestión hay obras en ejecución “y esta es una de las más importantes”.


Se iniciaron esta semana los trabajos de repavimentación de calle Acuerdo de San Nicolás, que se extiende entre la Costanera Alta y la Costanera Baja del Parque Urquiza. De ese modo se encaran los trabajos finales de la obra de contención y reconstrucción de barrancas licitada por la Municipalidad de Paraná.
La labor consistió en la construcción de nuevos cordones cunetas y la colocación de una nueva capa asfáltica de 6 centímetros de espesor –encima de otras dos capas previas de asfalto–, a lo largo de unos 200 metros. Tras su conclusión, se rehabilitará el paso vehicular y peatonal por el tradicional y pintoresco espacio costero de la ciudad.
El Intendente Sergio Varisco destacó que desde el inicio de la gestión “tenemos obras en ejecución y quizás la más importante es ésta vinculada al desbarrancamiento del Parque Urquiza. La estabilización de esta barranca incluyó lo que es el arreglo de todos los desagües cloacales; hoy se encuentra en la etapa de reconstrucción del pavimento sobre calle Acuerdo de San Nicolás, y esperamos las terminaciones para poder habilitarla al tránsito”.
Los trabajos se ejecutan con fondos municipales, y sobre una inversión del orden de los 15 millones de pesos, la actual gestión de Sergio Varisco debió afrontar prácticamente la totalidad del pago, porque durante la administración municipal saliente sólo había abonado 2 millones de pesos.
En una primera etapa, la obra consistió en el retiro del suelo deslizado, la colocación de pilotes en la zona baja de la barranca, junto a un nuevo muro de hormigón para contener el pie del nuevo talud. Tras la colocación de suelo compactado, se conformaron taludes y terrazas sobre la barranca, y también se ejecutaron nuevas veredas.
Previamente, sobre calle Etchevehere se habían colocado también pilotes de hormigón encadenados, implantados en pozos que se rellenaron con hormigón y acero, y que atraviesan distintas capas de suelo. La nueva calzada allí construida quedó vinculada con esos pilotes.
Y otro aspecto relevante de la obra fue la construcción de nuevos desagües pluviales, con mayor capacidad de canalización y absorción.
Los trabajos en ese sector tienen un avance del 90%, y tras la colocación de la nueva capa asfáltica, restarán para su conclusión definitiva como trabajos finales la realización de hidrosiembra –para consolidar la estabilidad de los taludes–, la colocación de dos luminarias, y finalmente la limpieza y terminación de la obra.
Eduardo Barbagelata, secretario de Proyectos Estratégicos, señaló que en esta zona se produjo prácticamente “el más grande deslizamiento que ha tenido Paraná por deficiencia en los drenajes y por incremento de las aguas subterráneas, derivadas de las pérdidas de agua potable”.
El funcionario sostuvo que “el riesgo era muy importante, y los vecinos se pusieron muy nerviosos porque el desmoronamiento se fue acercando a sus casas. Por ello, se levantó un muro superior de pilotes de manera de conformar un muro de sostenimiento para así llevar tranquilidad”.
Finalmente, Barbagelata sostuvo que “se empezó a reconstruir de abajo hacia arriba los taludes para volver a tener un perfil similar al anterior. Dentro de la masa de reconstrucción se hizo el drenaje que es el otro elemento fundamental, ya que es un sistema que capta el agua subterránea y la elimina rápidamente sin crear presión dentro de la masa de suelo, lo que hace que no lo inestabilice. La verdad es que es una hermosa obra; si la gente la ve desde arriba lamentablemente los árboles se han caído pero ha dado lugar a una vista que es de las más linda de Paraná”, concluyó.