Obras, reformas y proyectos en el ex Atracadero de Balsas

En el ex atracadero de balsas, símbolo de la integración regional en la particular geografía insular del territorio entrerriano, e histórico y principal acceso a la capital provincial durante décadas, está siendo revalorizado y será reutilizado con fines turísticos y recreativos, a partir de distintas obras en marcha y otras a ejecutarse. 


El gobierno municipal que encabeza el intendente Sergio Varisco resolvió reformar, ampliar y mejorar la infraestructura del lugar, teniendo en cuenta que los trabajos realizados meses atrás para la concreción de una bajada de lanchas –a través de una licitación pública por un monto cercano a los 750.000 pesos–, muestran falencias por su precariedad tanto en los materiales usados, como en el proyecto de obra ejecutado.
Luego de recorrer el predio cedido en comodato por el gobierno provincial a la Municipalidad de Paraná –que está en resguardo del Ejército Argentino– el arquitecto Eduardo López Segura, subsecretario de Infraestructura del gobierno municipal, explicó que hay serias deficiencias, como la falta aún de toda la parte eléctrica –conexiones, tendido de cableado y tablero–, pero fundamentalmente, en el histórico lugar no hay tapiales divisorios con los terrenos lindantes, el alambrado perimetral se encuentra en muy mal estado, no hay portones de acceso ni tampoco espacios parquizados.
Por tal razón, sostuvo que se trabajará para que cuando sea habilitado –podría ser en poco más de dos meses–, el lugar cuente con comodidades para sus usuarios y sea embellecido para darle el verdadero valor que merece como ícono y parte de la identidad paranaense, a través de vegetación, mobiliario como bancos, mejoras y sombras para el sector de estacionamiento vehicular y hasta cartelería.
“Se trata de obras complementarias necesarias para dar solución al estado de abandono, desorden y de deficiencias que encontramos”, planteó el funcionario municipal.
A partir de las mejoras, ese sector costero de Bajada Grande volverá a adquirir movimiento fluvial, ya que facilitará el acceso al río de muchos paranaenses, vecinos de la región y turistas que gustan de disfrutar de paseos en el Paraná a bordo de sus embarcaciones. Incluso, además del tráfico fluvial, el lugar ofrece potencial también para constituirse como guardería náutica.


Detalles

El viejo atracadero de balsas, tras su lento repliego como consecuencia de la inauguración del túnel subfluvial –hasta entonces fue la única forma de conexión de la ciudad con el resto del país– finalmente dejó de operar hace unos seis años. Ubicado sobre avenida Estrada al 1.800, en el sector ocupado por el Batallón de Ingenieros Anfibios 121 de Santo Tomé, ya se ejecutaron obras como una nueva oficina para el registro de datos de embarcaciones y se reorganizaron los espacios internos, tanto para el estacionamiento de unos 15 vehículos de los usuarios, albergue con capacidad para unos 12 trailers; espacios para la circulación interna, nuevos sanitarios y muelle flotante para embarque.